lunes, 20 de octubre de 2008


La exposición de Isabel Muñoz retrata historias de vida contadas por medio de la piel. El grupo de los maras salvatruchas utiliza un lenguaje misterioso y desconocido para algunos, los tatuajes cuentan historias, y más allá de eso, es su comunicación con el resto del mundo. 
Las fotos expresan mucho y más que por los tatuajes es por la expresión que se esconde detrás. 

¿Que haces para sentirte vivo?


James Nachtwey siendo el mejor fotógrafo de guerra en el mundo, me ha dejado una reflexión importante en mi vida. Su trabajo es admirable, él va dispuesto a intercambiar su vida para fotografía la realidad que nadie quiere ver y que pocos conocen. Lo poco que se sabe de la vida bélica es gracias a sus fotos y a los de algunos otros valientes fotógrafos que ponen en juego su vida por su trabajo. 

El documental de su vida a movido cielo, mar y tierra dentro de mí, creo que es de los trabajos en los que se necesita más fuerza interior, templanza y sabiduría. Ver la realidad tan real como es, sin fantasías, sin adornos, a veces sin esperanzas, sin deseos. 

¿Que haces para sentirte vivo?, James Nachtwey dice que, justo en esos momentos cuando está a un milímetro de la muerte es cuando se siente vivo, o cuando la vida cobra más valor. Él con su trabajo me ha hecho reflexionar sobre el enfrentamiento a la muerte de lo cuál yo no estoy ni tantito cerca. 

He quedado anonadada con este personaje y me encanta, no más bien me desencanta ver su admirable trabajo. 

Mirada libre































El fotógrafo mexicano Pedro Meyer en su exposición más reciente, Herejías, cuestiona de manera constante los limites entre la verdad, la ficción y la realidad. Su trabajo combina distintas fotografías para así llegar a una verdad distinta. 

Meyer dice que tanto las fotografías manipuladas digitalmente como las que no lo son, son tanto verdad como ficción, es por eso que dentro del mundo de la foto documental le han llamado Hereje, de ahí el nombre de la exposición. 

World Press Photo


























































La exposición más importante de fotoperiodismo, como es costumbre todos los años, se encuentra expuesta en el Museo Franz Mayer. 

Momentos como el asesinato de la líder paquistaní Benazir Bhutto, la violencia en Colombia, la guerra en Irak, el día en que los cohetes fueron lanzados desde la cuidad de Gaza en dirección a Israel y la tarde en que guardas forestales del Parque Nacional de Virunga cargan los cuerpos de cuatro gorilas muertos por disparos, son algunos de los instantes que permanecen gracias a las fotos. 

Desde 1955 la exposición ha generado conciencia en la comunidad internacional por las situaciones de desigualdad social y ha fomentado el interés por el fotoperiodismo. Ha generado una sensibilidad colectiva más aguda con respecto a las violaciones a los derechos humanos, e incluso se presenta en México en el marco de la celebración del 60 aniversario de la declaración de los derechos humanos.
La mejor fotografía ganadora de 10,000 euros fue tomada el 16 de septiembre del 2007 por el británico Tim Hethering, esta foto retrata a un soldado estadounidense agotado de la guerra, recargado en un muro de un refugio en el valle de Korengal, Afganistán. 


Y ésta sólo es una de las 185 fotos seleccionadas de entre más de 83 mil que participaron.